Fue justo el día después de la ya conocida como "montaña de la muerte". Esa noche hizo mucho frío y nos despertamos congelados. Con las piernas cargadas y una noche mal dormida decidimos que ese día lo tomaríamos con calma.
Ya. Como si "decidirlo" valiese para algo.
Salimos para el que sería oficialmente nuestro primer día de disfrutar de la Selva Negra y no podía haber sido mejor. Esta sensación de estar solo en medio de un paisaje de quitar la respiración. De sentirse pequeño todo el tiempo. Este camino es lo mejor que he visto nunca. Vamos siempre por senderos y rutas alternativas para bicis. Nunca por carretera ni en medio de los coches. Recuerdo en un momento decirle a Millán: "Sabes aquello que dicen mucho las instagramers de "felling blessed"? Pues así es como me siento ahora".
Quedaros con esa imagen. Porque pronto todo cambió.
Habíamos hecho unos 30km y habíamos hasta hablado de la posibilidad de quedarnos a dormir ya en ese pueblo. Ya nos sentiamos cansados y necesitamos recuperar fuerzas. Estabamos en Bondorf y fuimos al punto de información para preguntar donde había un camping cercano. Nos dijeron que había uno a 10km, pero que no nos preocuparamos porque a partir de aqui todo el camino seria cuesta abajo y de hecho, aseguró la chica, a continuación vendrían unas bajadas impresionantes.
Salimos animados y con ganas de bajar lo que habíamos subido el dia anterior... Y así fue: vaya cuestas! Ibamos disparados! Estabamos tan contentos con las cuestas que no nos extrañó que esas cuestas eran por carretera, que ibamos al lado de los coches. Seguimos bajando.
Llegados a un punto vemos que la flecha que indica nuestro camino pone: pediente 8% y hasta lo comentamos: "querrá decir 8% de bajada", concluimos.
Pero de repente empezó dicha subida y Millán giró hacia un sendero, "pero no había ninguna indicación de ir por ahí", le dije, "estaba pintada en el suelo", contestó. Ahora es el momento de citar a Saramago: "ciego es el que no quiere ver". Porque seguimos sin verlo. Nos metimos por ese camino, que era más piedras que otra cosa. Sí, eso, eran piedras cuesta arriba. Ya empujando las bicis, exhaustos, decidimos preguntar. Una pareja de alemanes nos confirma que definitivamete estabamos perdidos y lo busca en google maps. Queríamos haber ido para sudeste y fuimos para noroeste. Dirección 100% equivocada.
Y AHORA?
Nos miramos desesperados. Hacia unos 35grado y nos habíamos dejado las piernas en ese camino de piedras.
Nadie quería decirlo, pero habia quedado claro. Habia que volver al punto de partida.
Os acordáis de las cuestas? Pues eso. Ahora había que hacerlas otra vez pero hacia arriba. Subimos 10km. Otra vez. Deja vu.
Sudábamos tanto que ni podíamos pensar. En un momento vimos una flecha que ponía: Bondorf 2km. Nos metimos por ahi. Lo que nos esperaba era una cuesta como yo no habia visto nunca. Inhumana. Esta vez no le dije a Millán que no podía, ni lloré. Me bajé de la bici e intenté hacerlo lo mejor que podía. En ese momento todo lo que podía hacer era dar tres pasos. Sí. Empujaba la bici 3 pasos. Paraba. Respiraba. 3 pasos más y así por lo menos un kilómetro. Miraba a Millán y veía que él no estaba mucho mejor que yo. Así que yo seguía.
En un momento él dijo que me miró tata pena que me dijo, "vamos a empujarla entre los dos". Mentira. La empujó él. El heroe del día (y del viaje!).
Cuando llegamos a Bondorf (3 horas después) fuimos a un hotel, pedimos la mejor habitación y nos reímos de lo que nos había pasado.
De eso se trata.
PLAN DIA 4
Titisee - Bonforf - Wutach -Bondorf
LO MEJOR
El paisaje, el ambiente y las cuestas abajo!!
LO POER
La cuesta de 2km de Bondorf. Haciéndola a 3 pasos cada 10 minutos.


0 comentarios:
Publicar un comentario